
En su joven carrera, con solo 40 años (poco para el rol de director) y un numero considerable de grandes y reconocidas producciones, Darren Aronofsky ha desarrollado un estilo característico que marca a todas sus películas. El más claro ejemplo, y su obra mas realizada, es este ultimo trabajo protagonizada por Natalie Portman.
Cuando nos referimos al "estilo aronofsky", hacemos referencia a un modo de hacer postulado socialmente como característico de distintos objetos de la cultura y perceptible en ellos, o sea un conjunto de elementos propios de la realización que nos permite identificar sus películas, y relacionarlas automáticamente con su creador. Por un lado, los numerosos, incesantes e incansables travelling de seguimiento, alternando entre delanteros y traseros, hacen al desarrollo de la escena, mostrando los recorridos y los escenarios transitados por el personaje principal. Para quienes han visto la anterior obra de Aronofsky, seguramente recuerden la gran cantidad de veces que nos encontramos de frente a la espalda y la nuca de Mickey Rourke. En este caso ocurre exactamente lo mismo, solo que nos encontramos con la nuca de Portman, y en varias situaciones con su rostro.
Por otro lado, la reincidencia en los planos cortos y reiterativos, junto a los planos largos y sostenidos tales como travelling giratorios alrededor de personajes (sea un ejemplo en esta ultima película las filmaciones de los bailes) son característicos del autor.
Vale la pena destacar también lo desprolijo, intencionados obviamente, de muchos de los planos. Detalle que podría ser propio de la inexperiencia del camarógrafo, en este caso, el momento y la forma de sostener el plano se hace simbólico de la precariedad y la desesperación de las vidas y actitudes de los personajes. Constantemente, y esto es un patrón en las películas de Aronofsky, los personajes se encuentran durante un gran periodo de la película al borde del abismo, y los planos, mejor dicho la forma en la que los planos se realizan, lo plasman.
Hay que reconocer también la gran capacidad, por momentos sorpresiva (ejemplo Rourke), de realización de casting por parte del director. Se ha convertido en una costumbre encontrarnos con que en las películas de Aronofsky se encuentran actuaciones memorables, merecedoras de la denominación al oscar (y cuando no han sido nominados, también han resultado bastante gratificantes). Debo admitir que Portman no es una de las actrices que mas agrado, pero es tal la capacidad del director (recordemos que se trata de quien pudo devolver a la vida a Mickey Rourke) que nos encontramos frente a una muy factible ganadora del oscar.
La conjunción de todos estos elementos hace a la realización de una película hermosa. Brillantemente musicalizada, genialmente actuada por parte de un elenco de primera (no olvidemos la presencia de Vincent Cassel, quien ha demostrado demasiadas veces que esta a niveles sobrenaturales y es capaz de actuar en roles de lo mas variado y junto a directores de primera linea, como ser Gaspar Noe) y perfectamente dirigida, nos encontramos con uno de los caballos de batalla de esta nominación.
Entonces, ¿por que no le pongo un 10 a la película? Es cierto que para el desarrollo, para la evolución de una carrera es necesario el aprendizaje constante, y que el humano aprende a prueba y error, pero lo reiterativo del estilo autor hace que nos encontremos por momentos con algo ya visto. Que no se malentienda, no nos referimos al nivel de la historia. Difícilmente podamos decir que la película es predecible. Pero lo que si resulta predecible es el estilo del autor. Los planos, la utilización del tiempo, la ambientación hace a un estilo fácilmente identificable y posible de analogar con las realizaciones anteriores. ¿Que hubiese sido preferible? Originalidad absoluta, o al menos una menor cantidad de reiteraciones. Pero reiteramos, este detalle solo hace a medio punto, no modificando para nada la consideración sobre la película.
Puntaje: 9.5/10
Me parece la mejor de aronofsky, no vi Pi, este director no es de mi predilectos, asi que le di un ultimatum con esta pelí y me cago. El tipo falla en tres cosas. No tiene sentido del humor lo cual en mi caso hace que no sienta empatía por los personajes, en casos puede resultar demasiado pretencioso y quizás tiene una visión un poco moralista y exagerada(requiem para un sueño). En la ultima media hora de sus películas entra en juego el efecto bola de nieve y de no retorno. En fin, acabo de ver Winter's Bone, despues te digo que onda.
ResponderEliminarIván
Coincido absolutamente con lo reiterativo en ciertos aspectos de Aronofsky, y tambien en que esta es bastante buena. Hoy veo Winter's bone, y si sale todo bien, subo la reseña.
ResponderEliminarMichael